10 Cuentos Cortos Para Leer Con Pequeños

10 Cuentos Cortos Para Leer Con Pequeños

story books for toddlersLa Corporación Casa Creativa tiene el gusto de presentar en esta tercera edición del libro Cuentos Cortos para Esperas Largas, las obras de los ganadores del Concurso Cuento Corto que realizamos entre el mes de agosto y septiembre del año 2015 en el marco del segundo Festival de Literatura de Pereira. Los críticos estiman que varios de los cuentos breves para niños populares, rescatados de la tradición oral por los hermanos Grimm y Charles Perrault, cuando menos en sus versiones originales, deben ser leídos solo por los adultos, incluso a sabiendas de que los niños, como todos y cada uno de los humanos, no están al margen de los actos de violencia y las crueldades", que a diario experimentan mediante las pantallas de la TV en la vida rutinaria.

Aún hay algo más importante, la forma y la estructura de los cuentos de hadas sugieren al niño imágenes que le servirán para articular sus propios ensueños y canalizar mejor su vida (…) Los cuentos de hadas transmiten a los niños, de diversas maneras: que la lucha contra las serias contrariedades de la vida es ineludible, es parte intrínseca de la existencia humana; mas si uno no escapa, sino se encara a las privaciones inesperadas y a menudo injustas, llega a dominar todos los obstáculos alzándose, por fin, victorioso (…) Las historias modernas que se escriben para los pequeños evitan, generalmente, estos inconvenientes existenciales, si bien sean vitales para todos .

nueve. "Mamá, no puedo dormir", Brigitte Raab y Manuela Olten, ed. Takatuka (+3-cuatro años): en este cuento tierno y ameno la protagonista no puede conciliar el sueño y va llamando a su madre, la que, muy paciente y comprensiva, le va contando que debe buscar su forma de dormir, pues todos tenemos nuestra forma, aun los animales: los peces con los ojos abiertos, los murciélagos boca abajo, los leopardos encima de una rama de árbol, etc.

Lo excepcionalmente lejos que se hallan los cuentos fantásticos de la vida cotidiana de un pueblo, que sin embargo cultiva esa tradición oral aun sabiendo que no encierran ninguna verdad objetiva ni pragmáticamente útil, es precisamente la mejor prueba de que tales cuentos encierran un mensaje de naturaleza bien distinta, y a la que nos hemos referido: el sentimiento de la libertad (oprimida y a través de sucedáneos en España) y de la justicia, como logros irreversibles del hombre y, a falta de ellos (en España asimismo), la apertura del planeta a lo desconocido; nunca a lo sobrenatural en este sentido religioso moderno.

Por otro lado, si no deseamos perder bastante tiempo en la lectura, lo mejor que puedes hacer es apostar por aconsejar a nuestro hijo cuentos populares cortos, a través de los cuales no solo van a poder gozar de miles y miles de historias sin salir de casa, sino además les van a ayudar a mejorar su imaginación, lo cual es algo realmente fundamental en el momento de prosperar su desarrollo.

La iniciativa participativa, que narra de qué manera la deportación ha creado un profundo desgarro en la unidad y vida familiar, es obra de la profesora de educación secundaria Sophia Sobko, una inmigrante rusa que vivió en San Diego y San Francisco, y que fue testigo de la huella emocional que la inmigración indocumentada deja en estudiantes y pequeños hispanos de todo el país.

La primera fase escrita seguramente se empezó cuando los egipcios elaboraron el llamado Libro de lo mágico 13 ​ Textos de las Pirámides (cerca tres mil cincuenta a. C. ) y el llamado Libro de los Fallecidos (hacia el mil quinientos cincuenta a. C.). De allí pasamos a las Sagradas Escrituras —donde por ejemplo se recoge la historia de Caín y Abel (circa dos mil a. C.)— la que tiene una tradicional estructura de cuento.

Como podéis imaginar, tenemos historias cortas de todo género, desde los cuentos tradicionales populares que todos hemos oído de pequeños y que nos agrada transmitir a nuestros hijos, hasta relatos infantiles más nuevos, que si bien nos los tradicionales aportan muchos valores a los pequeños, algo que buscamos siempre y en todo momento en un cuento infantil.


Es de alardear que el cuento se desarrolló en una temporada en la que ni siquiera existía la escritura, conque probablemente las historias entonces eran contadas oralmente en derredor de hogueras, en tiempos de los pueblos primitivos, por norma general en las tardes y por las noches, al aire libre en cuevas, para crear cohesión social mediante la narración de los orígenes del pueblo común y sus funciones.
Scroll to Top